La ultima pelea de LA BANDA DEL YOGURT

 

El enfrentamiento ocurrió el 19 de julio de 2006 en el Estadio Defensores del Chaco, en Asunción, durante el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa Libertadores en el que River perdió 3-1 ante Libertad

El origen del conflicto: Los incidentes comenzaron a los 42 minutos del segundo tiempo, cuando hinchas locales arrojaron latas de cerveza y piedras a la tribuna donde se encontraba la parcialidad de River, hiriendo a un niño La reacción de la barra: Ante la agresión y la pasividad inicial, los líderes de la barra intentaron cruzar de sector para enfrentarse a los locales, desatando avalanchas y empujones contra los agentes policiales. La intervención policial: La policía paraguaya reprimió con gases lacrimógenos y bastonazos, pero fue desbordada por la cantidad de integrantes de la barra. El árbitro debió suspender el partido a falta de pocos minutos para el final. a emboscada posterior: Tras la suspensión, la policía paraguaya esperó a los hinchas de River en las afueras del estadio, donde se produjeron disparos con balas de goma y proyectiles reales, resultando en varios micros dañados y varios miembros de la barra heridos.Consecuencias: Este episodio es recordado como una de las últimas grandes batallas unificadas de esa cúpula de Los Borrachos del Tablón (liderada en ese entonces por los hermanos Schlenker), poco antes de que estallara la feroz interna que derivó en la "Batalla del Playón" al año siguiente


Corrimos a la yuta ...

 en el Morumbí se vivió una noche cargada de violencia, en las calles y en una de las cabeceras del estadio. Fue el 22 de junio de 2005 y el San Pablo ganó 2 a 0 en el choque de ida de una de las semifinales de la Copa Libertadores. Antes del partido, a unas treinta cuadras del estadio, hinchas de San Pablo emboscaron al micro en el que el plantel de River se trasladaba rumbo a la cancha y rompieron a piedrazos seis de las ventanillas y la puerta. Según denunciaron los dirigentes de River, cuyo presidente era José María Aguilar, el ómnibus no tenía custodia policial.




"Nos entregaron. En un partido de esta magnitud, donde hay cientos de policías y periodistas acreditados, todos pudieron ver lo que pasó: nos apedrearon durante tres kilómetros. Estoy seguro que la Confederación Sudamericana de Fútbol va a tomar medidas. Este tipo de cosas me entristecen", dijo Aguilar aquella noche.

No fue el único episodio violento. Unos 45 minutos antes del encuentro se produjo una batalla campal entre la Policía Militar brasileña y la barra de River, que era liderada por Alan Schlenker y Adrián Rousseau y llegó al estadio mostrando dos banderas de Boca a modo de trofeos de guerra. La ferocidad del enfrentamiento recorrió el mundo y, al día siguiente, el diario local Folha de San Pablo tituló en su portada "Los Borrachos del Tablón 1 - Policía Militar 0", con una foto en la que un barra de River lucía un casco de la fuerza de seguridad y un palo en una de sus manos, en actitud desafiante.


Según los testimonios de los hinchas de River que ocuparon una de las cabeceras del Morumbí, todo comenzó cuando uno de los simpatizantes quiso colgar una bandera blanca y roja y un policía interpretó -de modo insólito según ellos- que lo quería agredir. La Policía reprimió con dureza y la barra de River respondió de manera violenta. El enfrentamiento terminó con catorce hinchas y nueve policías heridos, dos de ellos hospitalizados con fracturas.



Para el partido de mañana hay disponibles 3.309 lugares para los hinchas de River y se espera que vengan alrededor de 1.500 desde distintos lugares de Argentina y también de este país. La Policía Militar está alerta y montará un fuerte operativo de seguridad, con la presencia de más de 500 efectivos. Pasaron once años, pero el recuerdo de aquella noche se mantiene fresco en esta ciudad.