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Un Cambiasso en River

El River de Cambiasso fue uno de los últimos grandes equipos que el Millonario puede presumir. De mitad para arriba jugaban Coudet, Ledesma, Zapata, Cambiasso, Ortega,

Lucas no es de biblia.

Lucas le diste goles, juego y el placer de formar esa dupla goleadora con Sebastián Driussi.
Lucas nos diste sensaciones de que ibas a aparecer en momentos difíciles y donde las situaciones no eran felices.
Lucas hoy te vas, te vas de formas muy confusas, que no terminan de cerrar en ninguna cabeza futbolera.
Lucas se dejó llevar por esa ambición que todo jugador tiene de jugar en el viejo continente.

Lucas a partir de esa última oferta, después de haber rechazado 16!, No dudo dijo SÍ, ese SÍ que a muchos nos dejaba desconcertados por no tener un reemplazo digno y urgente que necesitaba River y que necesita ahora por su estancia en la copas.
Lucas jugaste con el deseo de que esa oferta nunca sería aceptada y tú estadía en Núñez sería por un rato más.
Lucas hiciste cosas que en River, en el corazón del hincha, en los dirigentes y en él mismo por irse por una puerta grande a un club que le abrió las puertas y lo hizo crecer futbolísticamente y personalmente, hacer todo a escondidas con el fin que solo el y su bendito entorno conocen. No le encuentro lógica en mi cabeza.
Lucas te agradezco todo lo que le diste a River pero con tus actos le faltaste el respeto al club, a los jugadores, a la historia, al cuerpo técnico y sobre todo al hincha.
Lucas 0 rencor con vos mucha suerte y que sigas inflando redes. Lamento decir que es un adiós y no hay hasta luego.

Una pipa me separa

A vos Lucas que aquel 7 de Junio del 2015 llegaste como un soldado más, como una apuesta que podía fallar o podía convertirse en gloria. Desde aquel 11 de junio cuando te calzaste oficialmente el manto sagrado, reemplazando nada más y nada menos que al goleador amor. Todo un desafío comenzaba en ti vida, en tu carrera. Todo un Monumental a la expectativa de ver a ese pibe que llegaba silbando bajito, sin levantar polvos.

Me sacaste la primera lágrima y la primera sonrisa con ese toque sutil la levantaste allá en tierras guaraníes.

El mejor aroma que dejarías una huella en este club, lo dejaste esa tarde lluviosa de Agosto, en el templo del fútbol cuando vino un centro de esos que son a la cabeza. Ahí comenzó un lindo romance entre vos y yo.
Tu primer título y que pedazo de título.

Las puertas comenzaban a abrirse más en un club que esta todo tan a la vista, sabías que tú confianza estaba firme, que no podías dejar pasar esta oportunidad, esta puerta que podía abrir otras puertas, en voz baja nuestra mente pedía en silencio que eso no pasará que todo fuera color de rosas y que te quedarías hasta el 2030.

Las alegrías continuaron, desencadenaron y comenzaron a llegar esas ofertas que rompen y destruyen ese lazo que construimos vos y yo, los teléfonos no dejaban de sonar, tuviste valor para decir que NO ¿con dudas? SÍ, nos dejabas en estado de shock a todos que por esas cosas aceptaste seguir, seguir con ese sentimiento mutuo que nos unió. Inumerables ofertas fueron pasando por las oficinas de Nuñez, inumerables sufrimientos continuarían, inumerables estados de shock seguirían.

Tomar decisiones fatales le haría mal a mi corazón, a mi alma y a mi ser, vos y yo sabemos que siempre voy a estar enormemente agradecido. Agradecido por todo lo que le pudiste y le diste a esta hermosa camiseta e historia sin ser parte del semillero que tanto identifica al club, eternamente agradecido a tus sonrisas, eternamente agradecido por esa dupla con el gordo Sebas, superando a Olmedo-Porcel, Batman y Robin, Ortega y Gasset, Salas-Francescoli, Rambito y rambon.

Le diste tantas alegrías, sensaciones a mi alma que tú partida dolería más que sueldos en un casino. Le diste ese toque de gracia que necesitaba mi alma futbolera siempre con esa mochila de no haber salido del club. Seguí dando alegrías mágicas sensaciones a almas enteras que aclaman que tú desicion sea positiva. ¿donde vas a ser más feliz que acá, dónde la gente te ovacione merecidamente?, ¿donde vas a encontrar felicidad?. Dónde...

El sueño del pibe



Se dice que los sueños están para cumplirse, vaya si sabe Enzo Pérez de eso en este ultimo tiempo. Confieso hincha de River desde siempre, ya que lleva su nombre en honor al gran Francescoli, comenzó a cumplirlos cuando movió cielo y tierra para poder arribar a Nuñez, donde días después se concretó su contratación.

Claramente, no todo terminaría allí, ya que debutaría oficialmente de titular frente a Guaraní con un Monumental desbordado de almas riverplatenses que lo ovacionó con un aplauso cerrado cuando le tocó ser reemplazado. Esta noche, frente a Instituto, Enzo se dio el lujo de seguir cumpliendo sus sueños de chico.

Ingresó a los 18 minutos de la segunda mitad, para acomodar el mediocampo del equipo que contaba con un jugador menos por la expulsión de Martínez. Luego de una gran proyección de Moreira en ataque posterior a un pase suyo, el paraguayo metió un pase atrás que encontró la derecha de Enzo quien la clavó en el angulo para poner el segundo gol del partido.

No lo dudó, lo había soñado, desde que daba sus primeros pasos como futbolista en su Mendoza natal, euforico y feliz gritó su gol y como no podía ser de otra manera, agarró el escudo, lo acercó a su boca, para poder concretar, el beso de sus sueños.

Muñeco Bravo

Un tal 6 de julio del 2014 que aterrizaste a Núñez comenzaba todo un desafío para vos tener que reemplazar al técnico que más nutrió el sentimiento riverplatense. Aterrizaste conociendo el mundo River como jugador, consagrandote campeón varias veces con esta piel sagrada.
Te calzaste el buzo de DT que nunca te quedó grande, le diste estilo y juego a este River que le venía costando, sacaste de la galera esa famosa triple G que hace rato no andaba dando vueltas por los pasillos de Av Figueroa Alcorta 7595, con 31 partidos invicto en el torneo local, lo llevaste a lo más alto. Le volviste a dar vida en el plano internacional, le sacaste el respirador artificial, ganando la primera Sudamericana, Si, La primera en la historia de este club. Con esas manos que acariciaron almas. Demostrando para que estabas vos y como íbamos a disfrutar nosotros...los sibaritas.
Terminaste de afirmar esa chapa de técnico copero conquistando América por 3ra vez, habías sentido ese placer de ganarla como jugador, ya habías sentido esas fragancias esta vez te tocó como DT, es algo inolvidable para muchos hinchas que no vivimos las anteriores dos ediciones por nuestra corta edad. Con gustito a pimienta de dejarlos afuera a ellos, va afuera entre comillas, el panadero hacia su mejores panes y pasó factura.
Cambiaste, revolucionaste el mundo River. Con perfil bajo a la hora de agarrar micrófonos, siempre con autocrítica y aceptando errores propios y ajenos.
No insistir con idea de juego, analizando rivales de otra manera, probando pibes que a veces sale bien y otras no.

Priorizar juego por sobre nombre es otra clave que tengo que tildar, que pocos técnicos se especifican en la materia esa.

Ser parte de DTs más ganadores, DTs que sacaron inumerables sonrisas, alegrías y fueron parte de esas copas que duermen en las vitrinas, algo único en este rompecabezas que armamos poco a poco, pieza a pieza, paso a paso.
Con esos condimentos ganadores te hiciste un lugarcito adentro de la hermosa historia ganadora de este club. Pero no te quedaste con eso fuiste por más, por que una puerta abre otra y esas abren dos, y vos te encargaste de que se abrieran, pasaste y las cerraste muy bien.

Con la Sudamericana y Libertadores en el bolsillo nos permitirse a muchos soñar y llegar a ese continente que está a años luz de casa, dos veces, Suruga adentro, jugar con el mejor equipo español no fue ni sería fácil, por la calidad de juego de ellos y las diferencias físicas que existen. Fuimos sacaste tus mejores cartas y jugaste ese partido de póker ¿perdiste? SÍ, pero ese sabor especial de tener a Messi, Busquets, Iniesta,  Suárez y Neymar no te lo voy a borrar nadie de ese cerebro activo.
Entrar todos los domingos o noches coperas y llevarte esa emoción, escuchar esos coros que aclaman por vos no cantan bien en el Colón. ¿Desafinaste en algunas estrofas? SÍ, todo ser de luz tiene ese momento donde no salen las cosas.

Hoy esas 65 mil almas que asisten para ver esos muñequitos que nos sacan sonrisas, nos producen tristezas, nos causan emociones, sensaciones y momentos únicos. Esas 65 mil almas te gritan tu nombre y vos vez como el delirio y el carnaval no te deja dormir. Esas 65 mil almas te dicen ETERNAS GRACIAS NAPOLEÓN. 

A vos

Riojano de pique corto y lengua larga, así puedo describir a este ser divino que me regaló tantas sonrisas.

Ocurrente, divertido, exitoso: genio total. Esas chicaniadas a boca, esos títulos, esa picardía que a más de uno le da alegría. Ese no se qué que te llevo a ser DT, DT ganador por naturaleza, algo tendrás. No es casual que en River en tu River se te amé tanto,se te disfruté a pleno y se te extrañe cuando no estás.

A vos que en todas tus etapas que te tocó estar siempre nos sacaste una sonrisa, siempre pusite ese toque de pimienta A los clásicos, siempre fuiste sincero en momentos justos y chicanero en momentos divertidos, simplemente Sos eso Sos el rey del trono, el más ganador como alguna vez lo dijiste.
A vos, que ni bien llegaste,levantaste el pulgar como primera señal tranquilizadora y a la vez revolucionaria, de aires nuevos, de esperanza, de compromiso, de espaldas anchas, de hacerte cargo de un incendio que podías haber apagado mucho tiempo antes si te hubiesen llamado. 

A vos, que siempre nos hiciste sentir protagonistas, nos hiciste sentir ese hermoso perfume de pelear campeonatos y jugar copas internacionales, sino también las ganas de hablar del fútbol del equipo. Levantar la vara en las exigencias y los objetivos. De no conformarnos con migajas, pese a contar con un plantel lleno de baches, plagado de escasa jerarquía y rebalsado de debilidades mentales en la gran mayoría de los futbolistas para bancarse el peso de la camiseta.
A vos que potenciaste tus virtudes para sacarle agua a las piedras, y que también te hiciste cargo de tus errores con autocrítica y asumiendo tus responsabilidades. Con un micrófono en mano siempre supiste y sabrás encontrar las palabras justas para ponernos en órbita, para sacarnos una sonrisa con una chicana, o para demostrar tu grandeza reconociendo tus fallas y las del equipo.
A vos, que pediste a Vangioni cuando nadie daba un peso y terminó siendo la figura ofensiva más importante del equipo. Que recuperaste al mejor Ledesma cuando hace 6 meses no podía levantar las piernas. Que no te tembló el pulso para apostar por Balanta en un momento delicado y con una defensa tan mala que no lo podía ayudar en su adaptación. Que por diversas circunstancias les diste oportunidades a todos para que demuestren y se ganen un lugar. Que siempre apostaste a jugar con un generador de juego aunque no te hayan traído a ningún enlace de calidad. Y que peleaste bien arriba con delanteros sin capacidad física o de resolución, con el mejor atacante y los mejores centrales lesionados, y con Ponzio y Mora (los otros dos que podían aportar algo de jerarquía), pasando por el peor semestre futbolístico y mental de sus vidas.
A vos, que con esa exigencia que te caracteriza, a vos que luchaste en cada mercado de pases para empezar a armar ese verdadero River que vos soñáste. Porque sabés que el primer gran paso para llegar a eso está en manos de la escoba que vayas utilizar y del carácter que puedas imponer en el receso ante el autoritarismo dirigencial, de cara a poder conformar ese equipo que esté a la altura de los grandes desafíos.
A vos, que siempre fuiste el indicado, te delegamos el desafío de que con una mano sigas sosteniendo ese pulgar arriba, y con la otra puedas ir recobrando de a poco todas esas páginas de buen juego y de títulos que hoy navegan en la perdición. 
A vos, Ramón Angel Díaz, infinitas gracias por lograr que hayamos recobrado la capacidad de soñar y por esas felicidades que nos diste y seguro nos vas a dar más adelante, por que tu manera de ser va a querer volver y dirigir River otra vez, por que tu gente te pide y te va a amar siempre. Gracias Ramón Ángel 

Simplemente Ariel El Burrito

Seguramente que si te hablo y te nombró a Ariel Ortega se te eriza la piel y hasta se te pianta una lágrima, la huella que dejó y sigue dejando Ariel Ortega -Burrito- como se conoce creo que no tiene tamaño. 

  Seguramente si te nombró a Ariel Ortega lo primero que se te viene a la cabeza son frases como “hacelo chango y me muero” del magnífico Lito o “gracias Dios por hacerme hincha de River”, frases que quedarán tatuadas en nuestras mentes. 
Hablar de Ariel Ortega es sinónimo de hablar de humildad, gambeta, gol, magia, fútbol que nos regaló Ariel hasta el último minuto que se apagó ese fútbol -13-07-2013.

Hablar de Ariel es contar anécdotas de él y con tan solo nombrarlo se me cae una lágrima y se me eriza la piel.
Tan solo ver sus goles, su vaselina, que parece que hace tan fácil lo difícil, si único y en el mundo River no creo que haya otro Ariel, difícil va a ser ver otro jugador con esas características.


 Bueno de esto se trata de su vida sus goles sus gambetas y su magia. Siempre fuiste mío Ariel. 

CAVE en el corazón

Siempre queda un sabor amargo cuando un jugador querido y que nos da tantas alegrías se despide pero los hinchas de River Plate pudimos darnos en los últimos tiempos el gusto de despedir a 4 jugadores en la cancha. La fiesta de llenar la cancha para despedir a un jugador nos emociona tanto a los hinchas como al jugador y es también un vehículo para transmitir el sentimiento a los más chicos. La cancha estaba llena de familia como pocas veces se ve, muchísimos chicos en brazos con madres y padres y ambos transmitiendo el orgullo y la felicidad por despedir a un jugador que tanto les dio.
Probablemente el Torito Cavenaghi no este a la altura futbolística de los anteriores (Alonso, Enzo y Ortega) y de alguno que se perdió la despedida por cuestiones del destino o por decisiones que lo llevaron por otros rumbos (Ramón, Gallardo, Aimar), sin embargo el Cavegol entró al corazón del hincha porque nos sentimos representados en su sentimiento por la camiseta y la cantidad de alegrías y tristezas que supo compartir con nosotros como un hincha más. Cavegol tuvo su fiesta, su homenaje (como él mismo lo definió ya que según dijo, no lo consideraba un partido despedida porque de River Plate nunca se irá) pero también la tuvimos los hinchas al poder disfrutar un ratito de ver a tantos jugadores que nos hicieron disfrutar de tantas tardes y noches (más algún jugador colado pero que debe ser amigo de Cavenaghi...), poder ver en un equipo a jugadores retirados como Enzo, Ortega, Gallardo, Aimar, Saviola y otros que aún pueden darnos la ilusión de volver (y ojalá estos partidos sirvan para lograr convencerlos) es un regalo magnífico. Estas fiestas cada vez tienen más tecnología, más profesionalismo pero espero que no se alejen del hincha, hubo mucha música con parlantes de gran potencia pero lo más interesante sigue siendo el sentimiento en el canto del hincha, en las banderas, en los rostros de todos los que podemos vivir y participar de estas fiestas. Ojalá se puedan dar más de estas fiestas (porque esto significará que se sigue construyendo una identificación y una historia gigante compartida entre jugadores e hinchas) y haya más jugadores que puedan ser parte de estas fiestas. El Lobo Ledesma, Saviola, Aimar, el Chori y especialmente Gallardo (mostró varias pinceladas y disfrutó muchísimo el partido) debieron sentir que fueron parte de un reconocimiento que ellos también hubieran querido tener y disfrutaron como algo propio cada caricia que el hincha entregó en sus cantos y aplausos interminables. fue el adiós al Torito pero esperemos que se pueda preparar para darnos alegrías mayores desde otros sitios como ya lo hicieron Labruna, Ramón y Gallardo. Salud Cavegol!!! Gracias eternas al Cavegol porque como se cantó ayer, ¨a Cavenaghi nunca lo vamos a olvidar...¨

Un león suelto en River

Viendo y analizando este River de Gallardo me di cuenta que hay una columna vertebral formada y un primer ladrillo para empezar a formar una pared de emociones y buen juego.

Un tipo, un León, un guerrero, respetado por su primera etapa y que en esta segunda etapa recorrió y alterno buenos y malos rendimientos, siendo hoy una pieza clave en este rompecabezas Gallardista.


Todos recordamos cuando vino allá por el 2011 a afrontar un momento que en este minuto no quisiera que pase por mi cabeza. Qué sufrió y sufrirá cargadas por aquel mal episodio que le tocó vivir. A sus 30 pirulos después de recorrer el fútbol, a mi gusto el mejor, español y de ver de cerca a un tal Leonel Messi y de escuchar indicasiones de Pep Guardiola, pegó la vuelta, y eligió ponerse la banda algo que en algún momento le género conflicto con el club rosarino. Alterno malos y buenos momentos en la era Ramón. Siendo el suplente nada más y nada menos que de Matías Kranevitter, que hasta ese momento era un jugador que no tomo dimensiones de ahora.

Con Gallardo en el banco encontró ese lugar, ese momento que tanto buscaba y no se le daba, siendo hoy uno de los referentes indiscutible de este River dejando el alma y el corazón, como decía aquella frase de cancha, vivió momentos horribles cuando le tocó ir y jugar en el inodoro cerca del Riachuelo. Siendo víctima de semejante ataque cobarde.

Con 9 títulos en su espalda, jugador con más títulos vistiendo el manto sagrado igualando nada más y nada menos que a dos estandartes de River. El Beto y Labruna. Debajo de Hernán Díaz y Leo Astrada (10 y 12).

Siendo capitán con la ida de Trapito. Levantado la segunda recopa, jamás pataleo por no jugar. De algo se tiene que quedar tranquilo Leo. Qué el hincha lo tiene presente y lo tendrá por mucho tiempo, hasta el momento de su despedida con el manto sagrado en la piel. Sos leyenda León.